Salvador Sobral, participante de ‘Eurovisión 2017’, unido a un corazón artificial

Salvador Sobral, es el primer cantante que consiguió dar la victoria de Eurovisión a Portugal. Como ya anunciamos en el mes de mayo, el cantante tiene una enfermedad de corazón que le obliga a llevar un marcapasos y que le provoca estados de gran fatiga. Más tarde, también supimos su secreto mejor guardado: mantiene una relación con la famosa modelo portuguesa Jenna Thiam En agosto, el ganador de ‘Eurovisión 2017’ tuvo que cancelar sus conciertos programados y aplazarlos a causa de su estado de salud, que ya por entonces nos preocupaba a todos. Fue en setiembre cuando Sobral anunció a sus seguidores que se retiraba de los escenarios por un tiempo indeterminado, ya que su estado de salud empeoró por no encontrar un donante compatible.. Esta noticia la dio de manera muy emotiva a través de un concierto especial en los jardines del Casino de Estoril.
A mediados de ese mismo mes, se anunció que seguían las malas noticias para el joven, pues estuvo ingresado de urgencia en el Hospital de Santa Cruz en Lisboa, su corazón estaba ya en las últimas. Días más tardes, salía a la luz que encabezaba la lista de espera para recibir su transplante, pues el joven seguía en la ‘UCI’ y su estado de salud iba a peor. Ya en el mes de octubre, las noticias eran buenas: Salvador había mejorado y salió de la ‘UCI’ gracias a un tratamiento muy intenso que empezó a seguir.
Actualmente, lleva ingresado desde hace un mes en el Hospital de Santa Cruz de Lisboa a la espera de un trasplante, pues permanece unido a un corazón artificial. Es un aparato que se pone fuera del órgano y que tiene la función de asegurar una circulación sanguínea normal. «Esta fue la solución que encontraron los médicos de Salvador Sobral dado que un corazón compatible todavía no ha aparecido», asegura el medio portugués Correio da Manhã.

Afirman que no es una práctica común en Portugal, pero que es la única vía por la que pueden avanzar por ahora. «Los costes del aparato, que viene de Estados Unidos, rondan los 110 mil euros», informa el periódico de Portugal. Además, han querido contar con el presidente de la Fundación Portuguesa de Cardiología, Manuel Carrageta, que ha señalado que «un corazón artificial permite que el corazón biológico se recupere e incluso ayuda a que gane fuerza, en la inmensa mayoría de los casos". Por otra parte, especifica que "el paciente puede sobrevivir mucho tiempo unido a un corazón artificial, pero evidentemente esto hay que verlo como una solución temporal».

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