Adriana Lima: historia de una monja frustrada
Cambia el convento por las pasarelas

Adriana Lima ha sorprendido al planeta anunciando a la revista Ocean Drive su verdadera vocación…¡ser monja! Una profesión que nos ha impactado al ser uno de los sex symbols mundiales.
Pues bien, la brasileña estuvo a punto de vestir los hábitos fruto de su fe exacerbada. Sin embargo, finalmente, decidió desvestirse y desfilar como un ángel ‘terrenal’.
Adriana Lima entró en el mundo del modelaje a finales de los años 90, trasladándose a Nueva York, donde firmo un contrato con la agencia Elite Model Management. Posteriormente, en 1999, a la edad de 19 años, lució por primera vez las, cotizadas, alas de Victoria’s Secret. Y desde entonces no se las ha quitado, convirtiéndose en el ángel más veterano, junto a Alessandra Ambrosio, de la firma.
Título que ha hecho que el año pasado (2016) Adriana Lima fuese nombrada como el ‘Ángel más valioso de Victoria’s Secret’. Siendo la segunda modelo mejor pagada del planeta. La brasileña gana seguidores, a pasos agigantados. Alcanzando los diez millones de seguidores en Instagram.
La top model más habitual de las pasarelas, se bajó de ella para cumplir otro de sus sueños… ¡ser madre! Adriana Lima se tomó una pausa de tres años en su carrera profesional, para cuidar de sus dos pequeñas: Valeria y Sienna. Fruto de su matrimonio con el jugador de la NBA, Marko Jaric, del que se divorció en 2014, tras cinco años de vida conyugal.

Adriana Lima y Marko Jaric
¿Por qué quería ser monja?
Adriana Lima, es hija de una madre soltera. Desde su infancia fue criada en un ambiente muy religioso, en el que la Iglesia era una parte esencial de su día a día. “La Iglesia está en mí. Pienso que si estás conectado con lo divino y siempre tiene intenciones buenas, estás protegida por los ángeles”.
La religión católica la marcó desde bien pequeña, hasta el punto de plantearse entrar en un convento. Y, aunque, finalmente, tal hecho no se produjese, la modelo ha continuado conservando su fe, intentando asistir a misa casa a diario y leyendo la Biblia. Como ha afirmado en la entrevista,Adriana Lima lee el texto sagrado antes de subirse a las pasarelas.
¿Cuándo dejará de ser un ángel?
En dicha entrevista, Adriana Lima, de 35 años, ha afirmado que le apasiona su profesión: “Mi objetivo es seguir desfilando hasta los 40 por lo menos”.


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