Charlène y Gabriella, dos “bellezones” en el tradicional pícnic de Mónaco

Charlène de Mónaco y su hija Gabrielle
Si el año pasado, una rabieta tuvo la culpa de que Gabriella, la hija de Alberto y Charlene, no pudiera acudir al pícnic monegasco, este año se ha hecho perdonar al comportarse como todo una señorita.
Su madre, bellísima, a pesar de esa mirada triste que forma parte de sus características físicas, muy bronceada por el sol y tan morena como siempre, pudo presumir de su pequeña.

Los soberanos de Mónaco y sus hijos en el picnic celebrado en el parque Marie Antoinette
Y también de su dulce principito, Jacques, quien observó muy atento todos los detalles del acto,aunque no aplaudió tanto como Gabriella la actuación de un grupo folclórico del pequeño país mediterráneo que tuvo lugar durante el evento.

Gabrielle de Mónaco
Gabrielle, vestida a juego con su hermanito, se encariñó de un maravilloso bouquet de rosas que le entregaron a mamá. Cuando su mamá se lo cedió lo cogió con fuerza para que no se lo arrebatara nadie, y tardó en soltarlo.
Al tradicional picnic al que acuden todos los años los soberanos de Mónaco están invitados todos los ciudadanos, que han de confirmar asistencia
El príncipe Alberto, siempre al quite, cargó en sus brazos a Jaques para evitar que el niño se cansara y evitar reacciones indeseadas.

Gabriella y Jacques de Mónaco
El tradicional picnic monegasco es uno de los eventos más alegres de la agenda oficial de Mónaco, y tiene lugar el el parque Marie Antoiniette, al que son invitados todos los habitantes de la ciudad. Por razones de seguridad, los ciudadanos han de confirmar asistencia. Hay barbacoas, se celebra una misa, y todos está preparado hasta el último detalle. Hasta el punto de que el parque se cierra al público durante seis días para que el acto sea todo un éxito.

Alberto de Mónaco y su hijo Jacques en el tradicional picnic de Mónaco

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